Policías y ladrones

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Dedicamos nuestro Territorio Negro de ayer a la organización de butroneros desmantelada por la policía en la operación Joy Universo y de su polémica puesta en libertad. En el espacio de Julia en la Onda tenéis toda la información: quiénes son, de qué delitos se les acusa y las razones de su libertad exprés.
Al final de nuestro espacio, llamó una de las víctimas de esa organización: el propietario de un concesionario de automóviles al que robaron dieciocho coches. No entendía cómo era posible que El Taca, El Piojo y compañía estuviesen en libertad después de que la policía les imputase hasta 39 delitos.
No tengo ninguna duda de que los jueces han cumplido con la ley, pero las víctimas difícilmente van a entender la impunidad de la que se ha dotado a estos butroneros. Me ha sorprendido la tranquilidad y hasta la socarronería con la que se han tomado la decisión de los jueces los policías que estuvieron medio año detrás de esta banda. He tenido la ocasión de hablar con ellos y hasta he visto parte del trabajo que hicieron para presentar a los jueces y a los fiscales el mayor número de pruebas posible: es un trabajo meticuloso, riguroso e ímprobo, en el que acreditan la participación de los detenidos en los robos, no mediante indicios ni conjeturas, sino con imágenes y fotografías que no dejan lugar a dudas.
Como contamos en Territorio Negro, la solución para estos casos pasa por la creación de una Fiscalía especial contra el crimen organizado, que pueda coordinar operaciones como ésta, al igual que se hace en la Audiencia Nacional, porque tener el caso repartido en 39 juzgados distintos complica todo.
La operación Joy Universo debería mover a esa reflexión a los que pueden hacer algo. Pero las víctimas no entienden nada. Y la mujer del policía que no pudo estar con ella en una importante intervención quirúrgica, porque estaba detrás de los butroneros, tampoco.

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La Operación Galgo es un mal trabajo, pero no es una conspiración


El pasado mes de enero, accedí al sumario de la operación Galgo. Me sorprendió desde la lectura del primer folio, en el que los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil solicitaban a la jueza instructora la intervención de unos cuantos teléfonos, entre los que estaba el de Marta Domínguez, la mejor ateta de todos los tiempos y a la que en esa primera diligencia de informe se apuntaba como principal objetivo. En esa diligencia, los agentes fundamentaban sus acusaciones con expresiones como “en el mundillo del atletismo”, “en foros de internet”… Casi inmediatamente después, en esos primeros folios, aparecía la declaración del ex entrenador de Marta, Mariano Díez, que vertía todo tipo de acusaciones contra la campeona y contra su preparador, César Pérez. Ya en aquel momento, me dio la impresión de que la Guardia Civil y la jueza decidieron abrir esta operación después de escuchar al ex entrenador de la atleta y no al revés.
La UCO culminó la operación con la detención de atletas, entrenadores, médicos… Y con el arresto de Marta y el registro de su casa. La lectura detallada del sumario me hizo pensar en aquel momento, como hoy sigo pensando, que no había materia suficiente como para adoptar una medida tan contundente contra la atleta. De aquella lectura salieron varios reportajes en Interviú y un espacio de Territorio Negro. En ellos, insistíamos en la poca consistencia de las acusaciones contra Marta y en la contundencia que tenían las pruebas contra otros implicados en la operación: Pascua Piqueras, Alberto García, Alberto León… A ellos se les habían encontrado sustancias prohibidas, planes de dopaje e incluso el entrenador Pascua confesó con todo detalle cómo dopaba a sus pupilos. Pero nada se había hallado en poder de Marta, ni de César Pérez.
Aquellos días, tras el reportaje de Interviú y el espacio de Territorio Negro, recibí varios mensajes. Uno de ellos me llamó la atención porque el remitente era un oficial de la Guardia Civil. Lo reproduzco tal y como me llegó, aunque omitiendo la identidad del comunicante:
“Estoy escuchando vuestra entrevista con Julia sobre “Galgo” y se me ocurren un par de cosas que me gustaria que comentasemos
1ª.- Deberiais informaros acerca de la existencia de un análisis que obra en poder del laboratorio antidopaje que ratifica que el AMTH-2 contiene testosterona sintetica….igual asi no citabais que no es dopante…¿quien te ha dicho eso?
2º.- Los Guardias somos bastante tontos, ya lo deja entrever la entrevista, pero igual en el control se dejaron pasar los viales para encontrarlos en los registros, simplemente cotejando sus números de serie…no se…
3ª.-Lo que mas me preocupa…se os nota cierta tendencia en este tema…¿no?..”

No contesté aquel mensaje. No quise hacerlo ni lo voy a hacer. No merece la pena contestar a alguien que me acusa de haber llamado “tontos” a los guardias civiles. Ahí están las bibliotecas, las hemerotecas y las fonotecas para comprobar en qué términos he escrito o he hablado en los últimos 23 años –los que llevo dedicado a este oficio– de la Guardia Civil, un cuerpo en el que tengo varios amigos, de los que estoy muy orgulloso.
De ese mensaje lo de menos era lo que contenía la ampolla, si había testosterona o no había… Era cuestión de tiempo. La semana pasada, la jueza lo dejó claro en el auto en el que sobreseía la principal imputación de Marta Domínguez y contradijo a mi comunicante: “que dicha sustancia no es trembolona, ni ningún derivado de la misma, e igualmente que no contienen testosterona y sus derivados, ni boldenona, mesterelona, metadienona, metenolona, metolona, enaltato, metiltestoterona, nandrolona, nandrolona enantato, obsandrolona, oximetolona y estanozolol.” Es decir, que no había sustancias prohibidas.
Me da la impresión, por tanto, de que lo que ha habido es un mal trabajo, una mala fijación de objetivos, una mala elección del momento de explotar la operación… Pero de lo que estoy seguro es de que no hay una conspiración contra Marta Domínguez en la que participen guardias civiles a las órdenes del ministro del Interior.
Estamos en época preelectoral y todo está manchado por la política y los políticos. Y Alfredo Pérez Rubalcaba es tan pieza de caza mayor para el PP y sus palmeros mediáticos como lo era Marta Domínguez para la UCO. Éstos erraron el tiro y creo que aquellos también. La Guardia Civil puede haber cometido un error, seguramente un error grave, pero me niego a creer que sean cómplices de una siniestra conspiración para acabar con la atleta por su cercanía con el PP o meras marionetas al servicio de espúreos intereses polítcos. Al fin y al cabo, quienes han corrido últimamente a retratarse con la campeona y sus laureles han sido los socialistas Jaime Lissavetzky, por su condición de secretario de Estado de Deportes, y José Luis Rodríguez Zapatero, como ministro de Deportes. A ver si con la misma presteza se encargan ahora de rehabilitar el honor de Marta Domínguez.

La sentencia de ‘El Cuco’, en Territorio Negro


No he querido valorar la primera sentencia del caso Marta del Castillo hasta que no la he leído con tranquilidad y he podido analizarla. El pasado jueves, las partes personadas en el procedimiento contra El Cuco y la mayoría de la prensa clamaron contra el fallo, que condenaba a tres años de internamiento al menor por un delito de encubrimiento, una pena que puede parecer irrisoria por la gravedad de los hechos, pero que, a la vista de la detenida lectura de la sentencia, era casi la única posible.
En el Territorio Negro (Onda Cero, martes, 17.40) de mañana, martes, analizaremos con detalle la sentencia y aquí podréis leer lo que contaremos en el programa, pero anticipo que el juez ha hecho su trabajo, algo que no puede decirse del fiscal. En la sentencia, el juez de menores reprende de manera muy dura al representante del Ministerio Públco por una razón: basa toda su acusación contra El Cuco en el testimonio prestado por Miguel Carcaño el 17 de marzo de 2009 ante el juez que instruye el procedimiento en el que Miguel es el principal acusado. En esa versión, Carcaño dijo que El Cuco y él violaron y mataron a Marta. La acusación y el fiscal basaron sus escritos de conclusiones en este relato. Por eso, acusaron al menor de asesinato y agresión sexual, cuando en el resto de las versiones de Carcaño, el papel de El Cuco se limitaba a ayudar a deshacerse del cuerpo de la joven. Sin embargo, el juez le recuerda al fiscal en la sentencia algo que debería saber: ese testimonio de Carcaño se hizo sin la presencia de la defensa del menor y, por tanto, no puede tener valor probatorio en este proceso. Pero es que, además, el juez le dice al fiscal que tuvo más de un año para solicitar la declaración de Carcaño en el procedimiento contra El Cuco y no lo hizo. Es una negligencia enorme del Ministerio Público, así que todos esos que claman contra la Justicia, contra el juez, contra la Ley del Menor, que, de momento, miren a la Fiscalía.
La sentencia deja entrever otros fallos y omisiones, tanto del fiscal como de la acusación particular, y deja clara una cosa: El Cuco es un ser deleznable, que ha sido incapaz de sentir la más mínima compasión ante el dolor de la familia de Marta y sigue empeñado en negarse a ayudar a localizar el cuerpo de la víctima, cuyo paradero conoce, casi con seguridad. Sin embargo, eso, que puede ser socialmente reprochable, no es un delito. Al menor se le condena por encubrimiento por ayudar a ocultar el cadáver, no por no revelar dónde está.

La matanza de los inocentes

Juan Pablo Viciano asesinó a su hijo en Denia (Alicante).
Este martes, 28 de diciembre, es el día de los santos inocentes. Por eso, en Territorio Negro, nuestro espacio en el programa de Onda Cero Julia en la Onda, decidimos tratar el tema de los niños asesinados por sus padres este año que ahora acaba. Elaborar el guión ha sido terrible. No nos habíamos dado cuenta de la gravedad de lo ocurrido este año hasta que nos hemos puesto a contar víctimas: son, al menos, veinte niños y niñas víctimas de sus propios padres.
Una de las cosas más sorprendentes del tema es que nadie lleva esta estadística. Nosotros hemos ido recopilando informaciones de prensa para hacer el programa. No hay ningún organismo oficial que se encargue de contabilizar estos crímenes, probablemente los más incomprensibles de cuantos ocurren. Mientras, por ejemplo, el extinto Ministerio de Igualdad –hoy rebajado a Secretaría de Estado– contabiliza hasta los huérfanos que deja la violencia machista, ninguna entidad cuenta los menores asesinados por sus padres.
Os invito a que escuchéis mañana, a partir de las 17.30, Territorio Negro. Será un espacio duro, pero necesario. Creo que una sociedad capaz de aguantar que 20 niños sean asesinados por sus padres sin ni siquiera prorrumpir un grito de alarma, es una sociedad gravemente enferma. Esa cifra es tan intolerable –o más– que la de las 71 mujeres víctimas de la violencia de género.

Cien tardes con Julia en la Onda

Hoy hemos hecho nuestro Territorio Negro número cien. Cien tardes en Onda Cero, cien tardes con Julia Otero y su equipo. Para celebrarlo, hemos hecho un programa especial que podéis escuchar en la web del programa. Hemos hablado de nuestros inicios en el mundo de los sucesos; hemos contado cómo nos conocimos, hace casi veinte años, Luis Rendueles y yo en la redacción del diario El Sol; hemos hablado de los casos que más nos han impactado en estas dos décadas de profesión; y, naturalmente, hemos contestado a los oyentes que nos han planteado sus dudas a través del teléfono o del correo electrónico.

Una vez más, desde este espacio que tengo en la red y que comparto con algunos de los que nos escucháis en Onda Cero, quiero agradecer la fidelidad que nos habéis mostrado durante estas cien semanas. Sois la razón de ser por la que intentamos hacer un mejor Territorio Negro cada día.