‘Homicidio’, un canto de amor a la policía y al periodismo de sucesos

Se acaban hoy mis vacaciones y coincidiendo con el final de mis dos semanas de asueto he terminado Homicidio (Principal de los Libros), de David Simon, periodista y guionista de la mejor serie de televisión policiaca de todos los tiempos, The Wire. Es un libro excepcional, 700 páginas muy bien escritas y plagadas de historias reales, sucedidas durante 1988 en las calles de Baltimore, la ciudad del estado de Maryland en la que también se desarrolla The Wire.
El libro tiene un planteamiento tan sencillo como ambicioso: Simon, entonces reportero de sucesos de The Baltimore Sun –el mismo diario en el que se centra la quinta y última temporada de The Wire– pasó un año acompañando a los componentes del Departamento de Homicidio de Baltimore. El volumen es el resultado de su aguda capacidad de observación de reportero y de sus vivencias durante ese año, en el que los éxitos policiales y las apasionantes investigaciones se mezclan con las frustraciones y las miserias, de las que no se libra nadie, ni policías, ni asesinos. Simon es honesto, no maquilla nada. Los protagonistas del libro son reales, personas dedicadas a lidiar con lo peor de la sociedad, que muchas veces no son comprendidas ni correspondidas ni por sus familias, ni por sus jefes, ni siquiera por fiscales y jueces. Eso pasa en Baltimore, en Madrid e imagino que en cualquier departamento de Homicidios del mundo civilizado.
David Simon no puede ocultar su empatía y muchas veces su simpatía con los inspectores de Homicidios, la misma que hemos sentido todos los que de una u otra manera hemos compartido éxitos y frustraciones con ellos. Y no puede ocultar su amor por la investigación, por el trabajo policial fino y por el olfato de los viejos sabuesos. Pero, sobre todo, Homicidio es un canto de amor bello y profundo al periodismo de sucesos, al que practicaba él antes de convertirse en guionista y productor de televisión de éxito y al que destilan todas las páginas del libro. Al final del volumen, hay un epílogo escrito por Simon en 2006, en el que cuenta cómo le ha ido la vida desde que recogió todo el material para Homicidio –el libro se publicó en Estados Unidos en 1991–. Allí Simon cuenta las razones de su salida de The Baltimore Sun y ajusta algunas cuentas que dan una idea perfecta del estado del periodismo allí y aquí. Reproduzco algunos fragmentos: “Me ayudó  dar el salto a la televisión] que mi periódico se hubiera convertido en el terreno de juego de un par de sinvergüenzas de Filadelfia, dos imbéciles sin ningún tipo de preparación periodística para quienes el apogeo de un reportaje constituía en una crónica en cinco partes cuyo párrafo empezaba: “Según ha podido descubrir Baltimore Sun” y luego ofrecía un par de páginas hinchadas como un buñuelo repletas de bestialidades simplificadoras y soluciones aún más simples”.
Y, finalmente, Simon resume de manera perfecta la política de personal de su antiguo diario, que hoy practican en España muchos periódicos: “Marginaron a algunos de los mejores periodistas, luego los compraron y los reemplazaron por acólitos veinteañeros que al menos jamás cometerían el error de sostener una discusión honesta con los jefes de redacción”.
Homicidio es imprescindible, una joya de la primera a la última página que disfrutarán los amantes del género negro y los aficionados al periodismo de sucesos.

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Publicado por

manuelmarlasca

Reportero, jefe de Investigación de La Sexta. Copresentador de Más Vale Tarde (La Sexta), Territorio Negro (Onda Cero) y colaborador de Espejo Público (Antena 3). Lector y corredor.

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