Mossos y Guardia Civil, a partir un piñón


Brillante resolución ha tenido el asesinato de Félix Martínez Touriño, director del Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona (CCIB). Un sicario le ejecutó hace más de cinco meses por encargo de un subordinado de la víctima, Manuel Moreno Blancas que se estaba haciendo de oro cobrando comisiones. El negocio se le iba a acabar porque iba a ser despedido y decidió ordenar la muerte de su jefe. Poco literario, pero miserable y ruín, como lo definió ayer el intendente Trapero, responsable de la investigación de los Mossos.
No me sorprende la brillantez con la que han resuelto el crimen los investigadores de la policía autonómica. Por mi compañera Mayka Navarro he tenido noticias de que se trata de gente muy profesional. Lo que me sorprende es el hecho de que una gran parte de las detenciones las hayan llevado a cabo agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Y no ha pasado nada. Dos cuerpos han colaborado sin que, aparentemente, haya chirriado nada, ni se hayan peleado por poner un escudo u otro en una foto. A lo largo de estos años, he conocido situaciones surrealistas, muchas veces ridículas, por la competencia entre los distintos cuerpos policiales. Guardias civiles que quitan la cinta de la policía para acordonar un escenario o al revés; ruedas de prensa en las que la Agencia Tributaria ha quitado los emblemas de la policía… Todo absurdo, pero real. El enrtendimiento entre unos cuerpos y otros sólo es posible cuando hay buenas relaciones personales entre la parte más baja del escalafón, los inspectores con los guardias. Esta coproducción de Mossos y Guardia Civil me hacen pensar que, quizás, sea posible que todos remen en la misma dirección.

‘Operación Garaje’. Caso resuelto


Miguel Ángel Salgado murió el 14 de marzo de 2007 en Ciempozuelos (Madrid). Un pistolero profesional acabó con su vida de tres disparos en el garaje de su casa. El Grupo de Homicidios de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid ha resuelto el caso 14 meses después. Ha pasado mucho tiempo, pero los hombres del Grupo de Homicidios están felices: María Dolores Martín Pozo, la esposa de las víctima e inductora del asesinato, Charles Michael Guarín Cercos, el presunto autor material del asesinato, y Eloy Sánchez Barba, el hombre que puso en contacto a los dos anteriores, están en prisión. La Operación Garaje, como se llamó está investigación, ha culminado después de miles de horas de trabajo, de análisis de centeneraes de miles de llamadas, pero sobre todo, después de un trabajo policial brillante. La tecnología, el GPS, las revolucionarias técnicas de criminalística… Todo eso es una ayuda impagable para cualquier investigador. Pero nada de eso sustituye el olfato, la percepción y el instinto de un buen investigador de homicidios. La Operación Garaje –que traerá más sorpresas– es un ejemplo de ello.Enhorabuena a los agentes del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil de Madrid.

Siempre la Guardia Civil


Esta mañana me he despertado con la noticia. Como tantas otras mañanas. A mí, personalmente, se me han agotado las palabras para hablar de los atentados de ETA y de todo lo que rodea a esa situación en la que unos matan, otros mueren, unos están amenazados, otros amenazan y que unos cuantos políticos –de los que no tienen que llevar escolta– llaman “el conflicto vasco”.
Juan Manuel Piñuel Villalón, el guardia civil que esta madrugada ha asesinado ETA, tenía 40 años, la misma edad que yo. Tenía un hijo y una mujer. Y un montón de compañeros (son cerca de 70.000) que están hartos. Hartos de palabrería, de los políticos que los utilizan a su antojo, de jugarse la vida a diario y de engordar permanentemente la negra lista de las víctimas de ETA. Pero, pese a estar hartos, cada mañana se levantan y cumplen con su deber: trabajar para que nosotros seamos un poco más libres y estemos un poco más seguros. Que a nadie se le olvide.

La Guardia Civil busca a dos pederastas que ya están detenidos



Alguien ha debido cometer una imprudencia o un descuido. La Guardia Civil anunció ayer la difusión de los rostros de tres pederastas para intentar que la colaboración ciudadana pudiese contribuir a su captura. Sin embargo, hoy se han encontrado con la sorpresa de que dos de ellos están detenidos hace tiempo, según comunicó Interpol esta misma mañana a las autoridades policiales españolas a través de su división de pornografía infantil. Se trata de Tom Bjarne Tokelaad (derecha), un danés de 63 años, detenido en enero de 2006 en ese país, y de Joe Louis Sigourney (izquierda), arrestado en Estados Unidos en octubre de 2003 y condenado a veinte años de prisión.
Al parecer, el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil no consultó con Interpol antes de difundir las imágenes, lo que ha provocado cierta sorpresa y malestar, tanto en el organismo internacional, como en el Cuerpo Nacional de Policía, cuya unidad dedicada a la lucha contra la pornografía infantil, la Brigada de Investigación Tecnológica, siempre ha tenido problemas cuando ha tratado de difundir imágenes de pederastas por la oposición de los mandos policiales.

La Guardia Civil difunde los rostros del mal


El Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil ha decidido por primera vez en su historia difundir los rostros de tres pederastas para que la colaboración ciudadana ayude a identificarlos. Son tres individuos, autores, imagino, de las prácticas más abyectas que la mente humana pueda imaginar. Resulta curioso que, al fin, las fuerzas de seguridad hayan decidido enseñarnos estos rostros. La globalización y la rapidez en las comunicaciones, sobre todo gracias a internet, posibilita que las fechorías de los pedófilos puedan ser compartidas en todo el mundo en cuestión de horas, pero también hace posible que estos degenerados puedan ser identificados en cualquier rincón del planeta: ya sea en su país de origen o en alguno en los que han cometido sus crímenes. El año pasado, un pedófilo canadiense, Vico, fue arrestado en Tailandia después de que Interpol difundiese su imagen por todo el planeta.

Recuerdo la Operación Huaralino. Los policías de la Brigada de Delitos Telemáticos buscaron durante tres años a un joven que periódicamente aparecía en distintos vídeos colgados en la red abusando de la misma niña. Los agentes estaban desesperados. Veían crecer a esa niña mientras era violada por su verdugo vídeo a vídeo. Se llegaron a plantear difundir su rostro en los medios, pero los mandos policiales no les dejaron. Ellos no lo hicieron, pero sí la policía peruana, que enseñó la cara del pedófilo en las televisiones del país. En pocas horas, el pederasta, Cristian Ossío, fue identificado. Vivía y trabajaba en Madrid.

Ahora, la Guardia Civil cuelga el cartel de wanted a estos tres tipos. En su nota, señalan que uno de los buscados puede proceder de Norteamérica, otro de Europa del Este y el tercero de Latinoamérica. Si alguien puede ayudar a su identificación, debe contactar con la Guardia Civil en la siguiente dirección de correo: delitostelematicos@guardiacivil.org.
No se trata de que todo nos convirtamos en cazarecompensas. Pero sí que debemos contribuir a la caza de estos tipos. Son el mal en estado puro. Os lo aseguro. Sé de lo qué estoy hablando.