Starbucks
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La irresistible atracción de Starbucks o por qué pago tres euros por un café
Muchas mañanas de la semana –hoy, por ejemplo– repito el mismo ritual. Salgo de entrenar y voy a un Starbucks cercano. Allí saben desde hace años lo que tomo –«tall latte con leche de soja, con extra de café»– y me lo sirven sin preguntar. Pago por un café algo más de tres euros, un Continue reading