La Chávez Connection, en INTERVIÚ


El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sigue con sus bravatas, amenazando los intereses de las empresas españolas en su país, pero Venezuela es desde hace unos años –casi los mismos que el bolivariano está en el poder– el país más caliente de Sudamérica en relación al tráfico de cocaína. Interviú revela esta semana que los servicios antidroga españoles calculan que el 80 por ciento de la droga que tiene por destino Europa sale de las costas venezolanas. Además, los tripulantes de un barco interceptado con tres toneladas de cocaína manifestaron al juez que la droga fue cargada en su buque por naves de la armada venezolana; los narcos colombianos detenidos en España portan sistemáticamente pasaportes venezolanos; la DEA –el Gran Satán de Chávez– ha difundido informes que aseguran que el ejército venezolano colabora con el negocio del narcotráfico que sostiene económicamente a la guerrilla colombiana de las FARC; Chávez indultó a Walter del Nogal, un traficante detenido en Italia y condenado en Venezuela por asesinato… Para muchos –algunos de ellos ya han escrito a Interviú– todos son intoxicaciones interesadas que sólo tratan de criminalizar al gran caudillo bolivariano…
Pero Chávez no sólo irrita a los servicios antidroga. Los servicios antiterroristas también tienen mucho que echar en cara al presidente venezolano. Si bien es cierto que hay etarras en ese país desde los años ochenta, antes de la llegada de Chávez al poder, eran empresarios privados y ahora algunos están integrados en la administración venezolano. Alguno de ellos, incluso, como Arturo Cubillas, acusado de tres asesinatos en España, ha llegado a director de Bienes y Servicios del Ministerio de Agricultura. Su esposa, Goizeder Odriozola, es directora general del Despacho de la Presidencia, un órgano muy cercano a Chávez. Otros cuarenta activistas de ETA viven cómodamente bajo el manto protector del gobierno de Chávez, que incluso les da trabajo para aleccionar a los Círculos Bolivarianos, la guardia pretoriana del presidente, encargada de reventar las manifestaciones contra el todopoderoso caudillo. Toda la información, esta semana en Interviú.

El mejor ‘Guateque’, en INTERVIÚ

Los compañeros de Interviú Alberto Gayo y Luis Rendueles publican esta semana la mejor información acerca de la operación Guateque, que ha puesto al descubierto una trama de corrupción en el Ayuntamiento de Madrid. En la revista se puede ver la primera foto publicada de Victoriano Ceballos, el cerebro de la trama, y todos los detalles de la investigación de la Guardia Civil. Las pesquisas han destapado que negocios tan conocidos como la clínica Ruber, la cafetería Rodilla o la SGAE tuvieron que pagar la mordida para que sus establecimientos abriesen o siguiesen funcionando sin problemas. En el reportaje que esta semana publica Interviú, se pueden leer las comprometidas conversaciones de Ceballos y datos acerca de los informes que la Guardia Civil ha remitido al juez y que afirman que los funcionarios corruptos del Consistorio madrileño se ampararon en su conocimiento de los complejos mecanismos de la Administración y en el “inexistente control por parte de entidades superiores”.

La mafia polaca, esta semana en Intervíu

Salen de su país, viajan más de dos mil kilómetros en busca de un futuro en una nación de la que apenas conocen un par de equipos de fútbol, de la que desconocen su idioma… Pero muchos inmigrantes polacos logran labrarse un futuro a base de horas y horas de trabajo: en la construcción, en los transportes, en el servicio doméstico… Algunos de ellos hasta consiguen fundar su propia sociedad, con la que dan trabajo a otros compatriotas. El sueño de la emigración hecho realidad y hecho pedazos cuando aparece la impía mafia polaca. Polacos que eligen a sus víctimas con el único criterio de que sean polacos, con lo que creen garantizada su impunidad: una especie de omertá recorre esa comunidad y protege a las bandas dedicadas a extorsionar, a pedir un dinero con la única contrapartida de que la víctima y su familia no sufran daños.
A veces, las víctimas se resisten o, simplemente, no pueden pagar lo que les exigen las bandas. Palizas brutales, planchas ardiendo en el pecho, orejas rebeanadas… Esos son los métodos de la mafia polaca, que esta semana desvelamos en Interviú.

El suicidio de un ciudadano polaco dio lugar a la operación Heidi, llevada a cabo por el Grupo XVI de la Brigada de Policía Judicial de Madrid, un puñado de hombres y mujeres policías dedicado a perseguir la delincuencia que viene de Europa del Este. Años atrás habían comenzado a golpear a este grupo, pero unas veces la desidia de los jueces y otras veces el terror insuperable de las víctimas han permitido a los mafiosos salir impunes de otras detenciones. Pese a ello, el Grupo XVI siguió trabajando sin descanso a esta organización. Lo más difícil en estas operaciones no ha sido investigar a los mafiosos. Lo más complicado ha sido convencer a las víctimas de que España es un país en el que todos vivimos bajo el imperio de la ley. Todos. Y de eso se encargan policías como los del Grupo XVI.

Los takfires siguen amenazando España


La corriente del islam takfir wal hijra (anatema y exilio), a la que pertenecían una gran parte de los terroristas del 11 de marzo, sigue amenazando España. Esta semana, en Interviú, podéis leer un reportaje en el que explicamos qué es el takfir y cómo la policía busca a personas relevantes que sigan esta rama del islam, la más peligrosa dentro del salafismo.
Parece que una parte de la lección del 11-M sí se ha aprendido y ahora el control de las mezquitas es casi absoluto por parte de las fuerzas de seguridad. Los imanes no se quieren ver en problemas y vigilan cualquier infiltración radical entre sus fieles. Pero eso no anula el peligro de los takfires, entre cuyas principales reglas está la de ocultar su condición de integrista. Según sus cánones, están autorizados a no dejarse barba, a beber alcohol, a correrse juergas con mujeres e, incluso, a pasear un perro, el animal maldito dentro de la religión musulmana. Todo ello, naturalmente, si ayuda en el supremo objetivo de la yihad. Por eso, los takfires hacen su labor de captación en pequeños oratorios, pisos, locales o garajes, donde lanzan sus incendiarias soflamas en busca de candidatos para unirse a sus filas.
El asunto de los takfires viene muy a cuento ahora que tanto se está hablando de la autoría intelectual de los atentados del 11 de marzo. Al takfir pertenecían Serhane, el Tunecino –según declararon varios de sus más allegados durante la instrucción sumarial–. El hecho de que unas semanas antes de los atentados se afeitase la barba y se convirtiese en inseparable de un traficante de drogas como Jamal Ahmidan cuadra perfectamente con el modus operandi de los takfires, que también justifican la delincuencia si sirve para llevar a cabo la guerra santa. Otros personajes dentro de la trama del 11-M a los que la policía considera takfires son los hermanos Almallah Dabas, Fouad el Morabit y Basel Ghalyoun, o lo que es lo mismo: la casa de Virgen del Coro no era otra cosa que un nido de la corriente takfir.
Tenéis mucha más información sobre el tema en el número de esta semana de la revista Interviú.

Sin reparación posible


Hace un par de semanas anticipamos en Interviú que la sentencia fijaría unas indemnizaciones multimillonarias para las víctimas de los atentados del 11-M. Titulábamos “Un millón de euros por víctima”. Finalmente, el fallo dejó en 900.000 euros el dinero que los familiares directos de las 192 víctimas cobrarán como indemnización. No hay reparación posible para un dolor tan inmenso como el que han sufrido las víctimas. El dolor de perder a los más queridos o de sufrir secuelas que arrastrarán durante toda la vida. Pero también el dolor de ser vilipendiadas, insultadas y empleadas con fines espúreos. Los jueces no han podido reparar ese dolor, pero, al menos, han fijado unas indemnizaciones nunca vistas en la historia de nuestro país. Y dedican un apartado especial y una altísima indemnización a Laura Vega, la joven que quedó en coma tras los atentados y a quien está dedicado nuestro libro. Nada me alegró más al conocer la sentencia.

Paisaje tras la sentencia


He dejado pasar unos cuantos días tras la sentencia de los atentados del 11-M para escribir sobre ella. Sé que no es la práctica habitual de los blogeros, pero quería leer con calma el fallo y ver las reacciones de los colegas y los partidos políticos. Mi optimismo cuando escuché al juez Gómez Bermúdez demoler las teorías conspirativas no era más que eso, optimismo. Ya ha habido quien se ha agarrado a unos cuantos clavos para tratar de mantener vivo lo que el fallo judicial ha matado y enterrado para siempre. A vueltas con al autoría intelectual, esta semana en Interviú publicamos una prolija lista. Cualquiera de ellos o todos ellos pueden tener la categoría de autores intelectuales, figura que, por cierto, no consta en el código penas español. Amer Azizi y Said Berraj, dos veteranos yihadistas que mantuvieron contactos y adoctrinaron a varios de los autores de los atentados del 11-M, siguen fugados y sobre ellos podría recaer la llamada autoría intelectual, que también podrían compartir dos imanes: Hicham Tensamani y Mohamed Fizazi. El primero ejercía de imán en Portillo (Toledo) y aconsejaba a Serhane y el segundo se veía con frecuencia con Jamal Zougam y los suicidas de Leganés tenían varios vídeos con alocuciones suyas llamando a la guerra santa.

Dar más vueltas a la autoría intelectual es dar aliento a los que pretenden mantener viva una llama extinguida para siempre. La sentencia ha juzgado lo que había que juzgar: los atentados del 11 de marzo. No se juzgaba la participación de España en la guerra de Irak, aunque los terroristas dejaron clara la relación de los atentados con el conflicto antes y después del 11-M. Desde allí, desde la rama iraquí de Al Qaeda, llegó la mayor parte del aleccionamiento que los asesinos recibieron a través de Inernet. Y sería una broma macabra negar la relación de los autores de los atentados con Al Qaeda. En sus reivindicaciones de los atentados y en la ruptura de la tregua decretada por Jamal Ahmidan, los asesinos firmaron con Ansar Al Qaeda (Los que apoyan a Al Qaeda) en Europa.
En nuestro libro Una historia del 11-M que no va a gustar a nadie dimos especial relevancia a este adoctrinamiento a través de Internet y a las relaciones de la célula de Madrid con Irak. Todas las investigaciones policiales y judiciales iban en esa línea. Casi todos los autores de los atentados murieron en Leganés. Los intelectuales y la mano de obra. Así fue y así lo deja claro la sentencia.

Una tarde con Julia


Cuando leímos el manuscrito final de Una historia del 11-M que no va a gustar a nadie, nos surgió una duda: ¿quién nos va a ayudar a promocionar este libro? ¿Qué medios se van a hacer eco de su publicación? Los que habéis leído el libro, entendéis por qué lo decimos y los que aún no lo habéis leído, tenéis la pista que da el título. Los atentados del 11 de marzo y, sobre todo, lo que ocurrió después, abrieron una fractura enorme entre grupos políticos y medios de comunicación a la que nadie es ajeno. Nosotros –lo repetimos– hemos tenido la suerte de escribir en Interviú, donde hemos disfrutado de una absoluta independencia, pero eso, sobre todo en este tema, es una excepción. Por todo eso, nos surgieron muchas dudas en torno a la promoción del libro. Pero siempre queda espacio para la sorpresa y el pasado 19 de octubre nos llevamos una enorme y grata sorpresa. Estuvimos en los estudios de Onda Cero Radio, invitados por Julia Otero, que nos hizo una magnífica entrevista. Conocía nuestro libro y hablamos con una libertad absoluta, tanto ella como nosotros. Fue una verdadera gozada saber que aún quedan espacios con mucha audiencia en los que la libertad campa a sus anchas. Pero Julia Otero no ha sido la única que se ha ocupado de nuestro libro: Periodista Digital, el programa de José María Calleja en CNN+, La Razón, Aragón Radio, Radio Nacional de España… Esos medios han hablado con nosotros, nos han escuchado y han tenido un hueco para nuestra obra. Era mucho más de lo que esperábamos. Vosotros, los internautas y algunos de vuestros foros –peón gris, desiertos lejanos– también os habéis hecho eco de la publicación del libro. En otros medios, ni nosotros ni nuestro libro existen. Ellos sabrán pòr qué.